Howard Shore es un compositor canadiense espléndido que ha sabido cautivarnos a lo largo de su trayectoria. Hoy, no es la excepción y ya lejos de aquel célebre “El Señor de los Anillos” estaremos viendo su última composición, en este caso para la película “Eastern Promises”. Este film de David Cronemberg, un viejo amigo de Howard Shore, presenta una dicotomía entre lo sicótico y lo por cierto muy violento. Tras composiciones como “Una historia de violencia” o “The Departed” este compositor sabe por cierto como manejar este tipo de situaciones y entiende lo profundo del abismo oscuro de la violencia para resolverlo en simples acordes que merecen un gran respeto.
Con violín como principal voz de toda la música, esta banda sonora raya los límites de lo violento y lo romántico. Lo sucio y lo melódico. Más allá de su interpretación brillante y de peso específico importante, este instrumento logra relatar la oscura y pesimista historia que esta película trata de imponer. Este dulce violín divaga entro lo nostálgico y lo hermoso y se destaca por completo en el tema principal “Eastern Promises”. Asimismo, en el segundo track de la obra llamado “Tatiana”, este instrumento toma más un movimiento romántico y femenino que demuestra pasión y ternura pero sin abandonar lo sórdido de la oscuridad. Ya en otro tema, Howard introduce un nuevo instrumento como guía de su partitura; La voz. Es así que para “Slavery and Suffering” se logra escuchar un coro mixto que continua con lo legato y cauteloso de toda la banda sonora. Sin lugar a dudas, la composición más oscura de este tema es “Nine Elms” que demuestra la majestuosidad y versatilidad del uso de cuerdas para Howard Shore.
En resumen, un muy buen soundtrack para tener en cuenta que dice bastante e ilumina poco pero que sin lugar a dudas es provocativa mezclando la dulzura y la violencia como solo Howard Shore puede hacerlo.

es muy buena gracias por subirla